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Aguas termales en las riberas del río Uruguay


Texto y fotografías. Teresa Pacheco

 

Acuíferos de apariencia inagotable que subyacen en las profundidades de la tierra alimentan los numerosos centros termo lúdicos que se reparten en las riberas del río Uruguay, tanto del lado argentino como uruguayo.

 

Reportaje Rio Uruguay

 

Frontera natural, las aguas del Uruguay son compartidas por Argentina y Uruguay, lo que obligó a ambos países a ponerse de acuerdo sobre su aprovechamiento en 1938, año en que se iniciaron los estudios pertinentes para embalsar sus aguas, una iniciativa que culminó en 1946 con la firma de un convenio binacional y la creación de la Comisión Técnica de Salto Grande que tenía como objetivo estudiar el comportamiento del río y elegir el lugar más apropiado para construir la presa así como su diseño y la búsqueda de fondos para llevar a cabo tan faraónico proyecto. La magna obra de ingeniería se llevó a cabo en el pasaje denominado Ayui, a 13 kilómetros de la ciudad uruguaya de Salto y a 18 de Concordia, en Argentina. En 1983, casi 40 años después de la firma del convenio bipartito, se inauguró oficialmente la obra Salto Grande, con la puesta en funcionamiento del último generador. Un año antes se había estrenado el primer puente carretero-ferroviario que desde entonces une  Argentina y Uruguay.

 

 


Aunque hay opiniones a la hora de perfilar con exactitud el origen exacto de las aguas de las distintas perforaciones llevadas a cabo a ambos lados del río Uruguay, el acuífero Guaraní es la principal fuente suministradora del recurso. El Sistema Acuífero Guaraní es un enorme reservorio transfronterizo de aguas subterráneas que se extiende por las profundidades de cuatro países sudamericanos: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Su enorme caudal y las altas temperaturas que llegan a alcanzar sus aguas han hecho posible la proliferación de los numerosos mega centros acuáticos que ahora salpican su superficie. Cloruradas, sulfatadas sódicas, su nivel de mineralización varía según el área de extracción, llegando a superar los 100 g/l en su parte más occidental. Cuando se perfora y se llega al acuífero el agua tiene presión de surgencia y aflora sola, con una temperatura entre los 33 y los 65 ºC.

 

ENTRE RíOS, ARGENTINA

Aunque se tenía conocimiento de las aguas termales que discurrían por las profundidades subterráneas de la provincia argentina de Entre Ríos, al norte de Buenos Aires, entre los ríos Paraná y Uruguay, no fue hasta 1987 cuando se inició la construcción de los grandes centros termales que hoy salpican el territorio entrerriano y que han transformado la economía y la forma de vida de la región ahora claramente abocada al turismo.

 

 


Las distintas afloraciones de agua caliente que aparecieron con motivo de las obras de la presa hidroeléctrica de Salto Grande, en un principio no constituyeron más que un hecho anecdótico y tuvieron que pasar unos cuantos años para convertirse en la esperanza de futuro de muchas ciudades situadas a la vera de los ríos Uruguay y Paraná, que encontraron en los centro termo lúdicos un motor económico solvente de prometedor futuro.


La cultura del baño ya estaba bien afincada en la zona gracias al atractivo turístico que desde hace décadas supone la explotación de las extensas playas fluviales en las costaneras del Uruguay y el Paraná. La llegada de las aguas termales vino a multiplicar la oferta y, sobre todo, a desestacionalizarla al abrir la posibilidad de disfrutar durante todo el año de la calidez de las aguas.


La ciudad de Federación fue la primera en dar el paso y la apertura de su gran  centro termal significó mucho para una población que había sufrido muy directamente la construcción de la presa ya que las aguas anegaron su primitivo casco urbano y tuvieron que reconstruirlo en su actual emplazamiento,  fundado en 1979. Las aguas termales y las playas habilitadas a las orillas del lago (balneario) han acabado convirtiendo Federación en un centro turístico de primer orden con gran cantidad de servicios orientados a esta actividad.
La iniciativa de Federación no tardó en multiplicarse en el Corredor del río Uruguay y se fueron convirtiendo en destinos lúdico termales ciudades como  Chajarí, Concordia, Colón, Concepción del Uruguay, Villa Elisa o Gualeguaychú.


El corredor del río Paraná tampoco fue ajeno a esta eclosión termal y las ciudades de La Paz, Victoria y María Grande se erigieron en destinos turísticos conformados en torno a las perforaciones realizadas por el hombre para extraer el agua de las entrañas de la tierra.

 

Concepción del Uruguay “La Histórica”


Fundada en 1783, la ciudad fue parte fundamental de los distintos avatares históricos que se desarrollaron hasta la Sanción de la Constitución en 1853. A 300 kilómetros al norte de Buenos Aires, está situada junto a la ruta 14, importante vía de comunicación de MERCOSUR. Es una ciudad turística muy dinámica con una importante capacidad hotelera y una oferta de servicios bastante completa. Tiene también un Parque Industrial y cuenta con el único puerto de ultramar argentino sobre el río Uruguay.

 

Costanera Rio Uruguay


El agua es el principal motor de su pujante turismo. El agua dulce del río Uruguay perfila los cerca de siete kilómetros de fina arena de playas fluviales que en estas latitudes se denominan balnearios. Banco Pelay es el nombre de este espacio de baño y recreación, muy popular en la región, donde cientos de argentinos y de sus vecinos uruguayos se dan cita en verano para pasar sus vacaciones. De frente la isla Cambacuá, con sus 23 kilómetros de largo, reposa en medio del río rodeada de aguas tranquilas y transparentes, rebosante de vegetación y de interiores prácticamente vírgenes, conectada tan solo por un catamarán colectivo, amén de las embarcaciones privadas.


Con la llegada del boom de los parques acuáticos a Entre Ríos, un grupo de inversores de la ciudad se unieron y decidieron crear un complejo termal que diera un valor añadido a la oferta turística existente. Se llevaron a cabo las perforaciones correspondientes y en el año 2008 se inauguró Termas Concepción, a pocos kilómetros de la ciudad, un espacio en plena naturaleza donde el agua termal es la protagonista, con grandes piscinas dinámicas de variadas formas, distintas alturas y temperaturas, jacuzzis, chorros, pileta fría... Además de restaurantes, centro comercial, área deportiva, parque infantil y servicio de enfermería. El alojamiento se nutre de cabañas y bungalows con capacidad hasta para seis personas.

 

Termas Concepcion

San José, la primera colonia


Fundada en 1857, San José fue la primera colonia agrícola de Entre Ríos para acoger los contingentes de inmigrantes europeos que llegaron a estas tierras a mediados del siglo XIX.  Integrados por agricultores, artesanos y profesionales cualificados, así como ex soldados y mercenarios de diversas ideas y formación, cada grupo aportó su legado consiguiendo un alto nivel de integración de tal compendio de culturas, ideales y costumbres, algo que ha marcado la personalidad de los entrerrianos en general, dotándolos de un envidiable espíritu hospitalario. El Museo Regional de la Colonia San José, creado a partir de piezas donadas por la comunidad, permite hacer un recorrido retrospectivo del pasado colonial de la urbe cuyos pioneros fueron los abuelos de la actual generación.

 

San Jose


Orgullosos de su breve pasado atesoran su legado con verdadero primor, es el caso de la pequeña empresa Licores Bard, que comenzó a funcionar en 1908 y sigue fabricando como el primer día, de manera artesanal de principio a fin. Los licores elaborados a base de productos autóctonos (yatay, naranja y miel de eucalipto) son el orgullo de su propietaria que da toda una lección de historia a todo el que quiera compartir con ella unos minutos.


A unos cuatro kilómetros de la ciudad, en la ribera del río Uruguay se extienden amplias playas de arena fina equipadas con todas las infraestructuras necesarias para recibir un masivo número de bañistas en época vacacional. Carpas, bungalows, sanitarios, restaurantes, zona de camping, tiendas, áreas deportivas, parques, servicio de seguridad, socorristas...


La oferta termal se concentra en el Complejo San José, un centro que puede acoger hasta 3.000 personas diarias repartidas entre los espacios verdes y una decena de piscinas, dos de ellas cubiertas. Inaugurado en 2009 ha conseguido fidelizar a un público familiar procedente casi en un 80% de la provincia de Buenos Aires.

 

San Jose

Villa Elisa, a la vanguardia del bienestar


Casi en el límite con la República del Uruguay, Villa Elisa fue fundada en 1890 por Don Héctor de Elía con las 367 familias de inmigrantes suizos, italianos, franceses y alguna española que llegaron a estas lejanas tierras con la esperanza de “hacer las Américas”. La ganadería, la avicultura y la apicultura se consolidaron como principales fuentes económicas y apenas un siglo después Villa Elisa contaba con una población que superaba los 10.000 habitantes.
La vida transcurría amable y tranquila en este pequeño núcleo de población jalonado de jardines y espacios verdes, pero la crisis que se avecinaba en el país llevó a la Asociación para el Desarrollo de Villa Elisa y Zona a buscar otras alternativas económicas y pusieron sus esperanzas en el agua termal, cuya explotación ya se estaba abordando en otras ciudades entrerrianas.

 

Villa Elisa


Para conseguir extraer el preciado tesoro de las profundidades de la tierra había que perforar hasta más de 1.000 metros. Tras siete años de trabajos infructuosos, el 10 de marzo de 1997 alguien grito: “tenemos aguas señores” y ahí empezó a escribirse la primera página del último capítulo de la historia de Villa Elisa.
La bendición del agua no tardó en dar sus frutos y dos años más tarde se inauguraba el Complejo Termas de Villa Elisa, bajo iniciativa de una sociedad compuesta por más de cien socios en su mayoría elisenses o de zonas cercanas, además de algunas instituciones públicas y privadas.

 

Villa Elisa
En un hermoso paraje de más de 40 hectáreas se ha modelado un agradable, relajante y cuidado paisaje, presidido por un bucólico lago artificial, donde se reparten siete piscinas con diferentes profundidades, temperaturas y usos, incluida una de olas. No conforme con la construcción de las distintas instalaciones al aire libre, decidieron dar un paso más y abordaron la construcción del Velissa Spa Termal, el primero de sus características en el litoral argentino. Con una superficie de más de 700 metros cuadrados cubiertos su ubicación en medio de la naturaleza, su cuidado diseño y los materiales utilizados, consiguen transmitir la tranquilidad y el relax que inspiraron a sus creadores. Una piscina dinámica con amplias vistas al entorno, equipada con cascada, cuellos de cisne  y burbujas, circuito de contrastes, zona de descanso y las correspondientes cabinas para tratamientos individuales componen una oferta aderezada con gimnasio y un encantador bar light.

 

Velissa Spa
El Hotel Vertientes, de 33 habitaciones, un centenar de bungalows y un camping conformaban la oferta de hospedaje hasta la reciente incorporación del Hotel Quinto Elemento, un magnífico establecimiento de cuatro estrellas que cuenta con piscina climatizada cubierta, gimnasio, salón de eventos, salas de conferencias con las últimas tecnologías, unas habitaciones con vistas, amplias y luminosas, equipadas a la altura de su categoría y un campo de golf de nueve hoyos.

 

Hotel Quinto Elemento


Es importante destacar que el Complejo Termal Villa Elisa fue el primero del país en certificar Calidad en Complejos Termales, según las Directivas de Calidad establecidas por el Ministerio de Turismo de la Nación y la Subsecretaría de Turismo de la Provincia de Entre Ríos

Colón, cabecera de departamento


En la zona conocida como Calera de Espiro, desembarcó en 1857 el primer contingente de inmigrantes llegados hasta estas tierras por iniciativa del General Justo José de Urquiza, que consideraba necesaria la fundación de una nueva colonia muy cerca a la de San José, y bajo la denominación de Villa Colón. La ciudad fue fundada en 1863 con la colocación de la primera piedra en el edificio de la escuela. Para entonces ya existía un pujante puerto a orillas del Uruguay desde donde partían enormes cantidades de grano con destino a Europa.

 

Termas Colon


Considerada como la capital turística de la provincia de Entre Ríos, Colón siempre creció mirando al río. Su magnífica situación le permite disponer de alrededor de 10 kilómetros de playas fluviales de arenas blancas que constituyen un rosario de “balnearios” al pie mismo del casco urbano: Playa Norte, Punta Colón, Piedras Coloradas, Santiago Inkier, Playa Honda y Playa Nueva. Cuentan con todos los servicios: zonas de camping, pic-nic, restaurantes, quioscos, además de todo tipo de propuestas deportivas náuticas y terrestres.


El litoral del municipio de Colón alterna extensos arenales rodeados de frondosa vegetación y pequeñas islas que navegan aguas adentro como las de Queguay chica y grande, San francisco, de Hornos, de la Caridad, Florida...


Junto al río en un hermoso entorno natural, un pozo de más de 1.500 metros de profundidad alimenta el gran centro termo lúdico Termas de Colón. Sus aguas termales, con una temperatura que oscila entre los 33 y los 40 ºC, permiten abastecer un conjunto de nueve grandes piscinas al aire libre, una amplia área de chorros y duchas a presión y dos piscinas infantiles. Bajo cubierta otras dos piscinas completan la oferta hídrica de este gran complejo. Disponen también de un área de cabinas donde se dan masajes, fangoterapia y cuidados de pies y manos. Como es habitual, no faltan los servicios complementarios de restaurante, quiosco, alquiler de sombrillas, mesas, sillas, batas, etc.


Al atardecer, la ciudad vibra por los cuatro costados en un periplo interminable por sus costaneras, sus tiendas de artesanía o por los coquetos establecimientos gourmet que ofertan los productos locales.
Imprescindible citar el Parque Nacional El Palmar (a 46 km), que fuera creado en 1966 para preservar las palmeras yatay. Se trata de uno de los palmerales naturales más australes del planeta y tiene una extensión de 8.500 hectáreas. En octubre de 1990 se procedió a designar tres sectores del Parque como reserva natural estricta para poder salvar la zona de los peligros de los avances de los cultivos y el pastoreo excesivo.

 

PARQUES TERMALES DEL URUGUAY

Bastan apenas unos minutos para cruzar el amplio cauce del río Uruguay hasta su margen izquierda para cambiar de país y adentrarse en territorio uruguayo. Como si fueran hermanos gemelos, la oferta en centros termales continúa siendo la tónica general a este lado del río. Tanto es así que en un distancia que no alcanza los 150 kilómetros, entre los departamentos de Salto y Paysandú, al norte del país, se agrupan seis grandes centros termales: Almirón, Arapey, Daymán, Guaviyú, Salto Grande y San Nicanor.

 

Termas Concepcion

Termas de Daymán, las más visitadas


A seis kilómetros de la bella ciudad de Salto, son las termas más concurridas de Uruguay. Cuenta con tres establecimientos termales diferentes y en torno a los mismos ha crecido una colonia turística donde proliferan todo tipo de servicios, hoteles, hostales, bungalows, cabañas, restaurantes, bares, tiendas de artesanía, áreas deportivas, etc.
Las Termas Municipales Daymán, junto al río del mismo nombre, ocupan un hermoso parque cubierto de verdes praderías salpicadas de coloristas parterres y una gran variedad de árboles centenarios. Este complejo, uno de los más antiguos del país, ofrece un total de diez piscinas de distintos tamaños y temperaturas que llegan a alcanzar los 44 ºC (las más calientes de Uruguay). Cuenta también con unas instalaciones cubiertas donde imparten tratamientos individuales con un cierto carácter terapéutico ya que están orientados a paliar la ansiedad y el estrés y al alivio de dolencias crónicas como reumatismos y secuelas post-traumáticas.

 

Termas Dayman


Aunque la mayoría de los centros termales, tanto en Argentina como en Uruguay, contaban con una sección de trampolines y toboganes en la línea de un parque de atracciones acuático, Aquamanía es otra historia ya que está pensado por y para hacer del agua un espectáculo constante, no en vano su diseño y construcción ha corrido a cargo de las mismas empresas que diseñaron los parques Disney.


Son alrededor de 15.000 metros cuadrados dedicados a piscinas, duchas, hidromasajes y, especialmente, juegos acuáticos para todos los gustos y edades. Un río artificial arrastra al usuario por el contorno del la finca pasando por cascadas, túneles y puentes, un tobogán de diez metros de altura para sentir el vértigo o unos tubos en espiral de 70 metros de longitud en cuya bajada se llegan a alcanzar los 60 km/h, son algunas de las atracciones ofrecidas en este centro, todas ellas con agua termal.


El Parque Agua Clara, por su parte, es el más tranquilo y familiar. Ocupa una superficie de 3.800 metros cuadrados donde se distribuyen cuatro grandes piscinas, chorros y duchas y un área de vestuarios.
El último establecimiento que se ha incorporado al área de Termas de Daymán es el Hotel Los Naranjos Resort – Spa Termal. Un establecimiento moderno y funcional en una sola planta, situado en una finca rodeada de naranjos y palmeras. Tiene dos tentadoras piscinas exteriores de agua termal y una interior, así como una larga lista de programas de belleza impartidos en el denominado Spa de los Suecos, debido a que todo el establecimiento ha sido diseñado y construido por una empresa sueca siguiendo los usos y costumbres de aquel país.

 

Termas de Salto Grande


A poco más de 15 kilómetros de Termas de Daymán y formando parte del complejo del Hotel Horacio Quiroga, se encuentra uno de los parques termales más grandes de Sudamérica. En un precioso entorno, junto al inmenso lago formado por las aguas represadas del río Uruguay, el Hotel Horacio Quiroga se levanta mirando de frente al gran lago. La abundancia de las aguas termales de la zona se manifiesta una vez más en este hermoso lugar, donde abastecen sin problema el resort cinco estrellas con sus grandes piscinas, una interior y dos exteriores, y el Parque Acuático Salto Grande que constituye un alarde hídrico difícil de definir. Zona de navegación, zona de vértigo, tobogán circular abierto, impresionante tobogán cerrado de 73 metros de largo, cascada gigante, piscina de olas artificiales, duchas subacuáticas, escocesas y finlandesas para 30 personas, más y más piscinas, una de ellas con una gran isla en el centro.

 

Termas Salto Grande

 


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